Huasca de Ocampo es un pueblo pequeñísimo, de calles empedradas, paredes blancas y tejados rojos enclavado en la montaña. Fue el primer Pueblo Mágico de México. Recibió su nombramiento en 2001. Ubicado en el llamado Corredor de la Montaña, de clima fresco, en la antigüedad fue un pueblo minero próspero, al igual muchos de los que están en los alrededores.

Su máximo atractivo son los Prismas Basálticos, formaciones rocosas que se formaron hace millones de años, bañadas, por temporadas, por cuatro casdadas. Aquí se instaló un centro ecoturístico con puente colgante y  tirolesa.

Huasca es un lugar ideal para el ecoturismo. En sus alrededores están surgiendo glampings, cabañas y casas del árbol escondidas en el bosque.

Destaca un par de exhaciendas que antiguamente estuvieron dedicadas a la minería. Ahora ofrecen alojamiento, cuentan con restaurante y jardines para la realización de bodas.

Y para las noches de misterio, se organizan caminatas al Bosque Mágico de los Duendes donde también hay un pequeño museo dedicado a estos seres mitológicos de los que se cuentan muchas leyendas en esta zona.

Qué comer

 La barbacoa, los pastes, las truchas frescas y los helados también son un imperdible de la comida a la hora de turistear por Huasca.

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